
SI con la cruel humanidad soy pesimista...
… por la Naturaleza siento cierta veneración.
Fíjense, en estas hermosas torrenteras rojas como la sangre, siendo sólo eso: agua. Vean cómo esa agua empuja los colores cauce abajo, cómo se repliega y se concentra transformándose en verde, amarilla, pero básicamente en roja.
Es el anciano pero potente río Tinto que aún arrastra sus huellas iberas, fenicias, romanas. El “Iberus”, el “Urium”...
Recogía ya en el Carbonífero manganeso, cadmio, cobre… y aún retiene en sus fondos una serie de microorganismos que se han adaptado a la falta letal de oxígeno. Navegan en un ambiente parecido al de Marte, y siguen viviendo… En sus aguas se dan estos milagros.
Feliz Año Nuevo, río Tinto, y que los cielos te protejan, porque lo que es el hombre…
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