domingo, 6 de junio de 2010

LLUEVE SOBRE NUESTRA CIUDAD...


HAY UNA TORMENTA SOBRE NUESTRA CIUDAD…



Llueve suavemente, aunque se oyen truenos y relámpagos que arman un buen estruendo sobre nuestras cabezas. Además es Corpus y los campaneros se unen al estruendo celestial.
No sé si esa pareja que ven, y que a fuer de rentabilizar el paraguas propician una proximidad acogedora, se dará cuenta de tanto acontecimiento. Yo diría que no. Se han aislado con una barrera de colores
Tormenta, lluvia y volteo general de campanas…
Da la impresión de que la pareja de enamorados no escapa al designio de la madre naturaleza que apuesta por perpetuar la especie.
Otro momento especial que no volverá a suceder, pero que ahí queda, atrapado, gracias a la tecnología.
No es el descubrimiento de América pero eso… ¿qué más da?

sábado, 8 de mayo de 2010

POR LOS CAMINOS DE INTERNET


POR LOS SENDEROS DE INTERNET…

Dice quien envió esta tremenda fotografía por email —“la última foto”— que fue encontrada dentro de una cámara perdida, mes y medio después del tsunami de la isla de Sumatra. Fue la última que pudo realizar quien se vio envuelto en la vorágine del agua que, probablemente, le llevó al fondo del océano.
Y a los que nos llegó vía sendero cósmico (internet) como es mi caso, nos ha dejado estupefactos. No porque la imagen sea ni la más bella, ni la más espectacular de las que circulan, sino porque hay en ella algo que nos sobrecoge: el tiempo se paro en el momento en que iba a entrar la destrucción y la muerte. Es una pausa macabra, y lo es porque sabemos que el tiempo no se para ni la muerte espera. En las casas, allí, aún viven sus habitantes con la tranquilidad que confiere la ignorancia del futuro pero nosotros estamos viendo ese futuro que, paradójicamente, ya es pasado. Nuestra incapacidad para desviar el destino nos ahoga. Estaríamos dispuestos a no permitir que la gran ola avanzara, desearíamos que se parase..., pero a costa de no dejarles crecer.
No hay solución, la ola avanzará hace ya tiempo. No hay remedio… no, no lo hay.

jueves, 15 de abril de 2010

¿QUÉ LES PASA A LOS HOMBRES?


¿QUÉ LES PASA A LOS HOMBRES…?
¿Por qué llegan a matar a la mujer que, parece ser, aman o amaban?
¿Tanto dura en el ámbito de la historia humana la lacra del esclavismo? Porque, en el fondo, señoras y señores, no es más que eso. Tristemente. He aquí la esclava… etc.
Lo que, me recelo, deben tener claro las mujeres es que no hay camino en enarbolar las armas. Defenderse. No es ese el camino.
Tiene que haber otras maneras.
Pero lo que definitivamente no podremos consentir es que la sangría continúe. Así que ustedes dirán.
Porque la noticia a secas de los periódicos no nos conforma, y las leyes, ya ven.
¿QUÉ DIABLOS LES PASA A LOS HOMBRES?

lunes, 15 de marzo de 2010

¡GUARDATE DE LOS IDUS DE MARZO ¡OH CESAR!




Hoy, 15 de marzo… hace miles de años, un tal Julio Cesar, grande entre los grandes, se dirigía hacia el Senado Romano. Desoyendo los consejos de su mujer, Calpurnia, los temores de Artemidoro el griego y los presagios del viejo adivino ciego, Cesar se encaminaba hacia las escalinatas que daban acceso al edificio donde le esperaban los magistrados, discutiendo entre ellos, mientras el emperador no hiciera acto de presencia. Un airecillo suave venía de las colinas cercanas con el mensaje de la primavera cercana. Roma estaba espléndida, llena de luz. El tiempo caminaba despacio, casi con demasiada parsimonia. Y en una décima de segundo, entró el desconcierto en el alma del Cesar y en la historia… Puñales violentos rasgaron la armonía de la ciudad y por las colinas de Roma se oyó un eco que se alejaba, como de regreso a casa: “¡Cuídate de los idus de marzo, oh Cesar…!” Pero ya era tarde…
El airecillo suave seguía viniendo de las colinas con su mensaje de primavera y el tiempo seguía caminando despacio, con la misma parsimonia. Como si nada...
Hace muchos siglos de esto, pero aquel día tuvo su crónica y, en breve, fue ésta. No es malo recordar… ¿no les parece?

domingo, 7 de marzo de 2010

EL DÍA DE LA MUJER...




¡Ay, Señor…! Ya me extrañaba a mí que una simple serpiente pudiese engañar a una mujer de la envergadura de Eva… Así que detrás de toda esa parafernalia del árbol de la ciencia del bien y del mal estabas Tú…
Sentido del humor, ¿eh?
¿Y por qué, en vez de hacer a la mujer de barro, del que había mucho, tuviste que cogerle una costilla al bueno de Adán? ¿Tuvo algún significado oculto? Porque como aún no estaban asfaltadas las calles, había arcilla para dar y tomar.
Y me pregunto también si los dioses de este extraño mundo se habrán comunicado entre ellos y se habrán puesto de acuerdo en dar bastante por el saco a la mujer. ¿Qué no?
Tal vez fueran ellas un poco rebeldillas, recordemos el caso de Lilith pero, Dios, ¿cómo se os ocurrió por ahí arriba formarla con barro podrido? Qué mala leche. No me extraña el que la muchacha se rebelara, caramba. Y que Eva se indignara por haber salido de una costilla, cosa que le cerraba, por inferior, las puertas del futuro master; y Pandora, que menudo marrón con el asunto de la dichosa cajita…
Y mientras, Adán, de mirón y esperando que el Padre le sacara las castañas del fuego… Si es que…